Fotografía Ascensor, de Juanedc, bajo una licencia CreativeCommons

ascensor accesibilidad

En la comisión de accesibilidad de la Región de Murcia hemos visto muchos proyectos que tienen como objetivo instalar un ascensor en una comunidad de propietarios, para mejorar la accesibilidad y la habitabilidad de las viviendas.

Es en realidad todo un clásico, ya que las fincas donde se quiere instalar, normalmente de cierta antigüedad, son a su vez las viviendas de personas de cierta edad, en la que comienzan a sentirse problemas de movilidad y por tanto,  problemas para subir las escaleras. Es aquí donde se puede comprobar claramente que proyectar y diseñar con accesibilidad, no es una solución particular para las personas con discapacidad, sino algo que mejora la calidad de los espacios para todas las personas de la sociedad.

Lamentablemente, estas obras pueden llegar a ser muy complejas, porque instalar un ascensor donde no lo hay puede requerir de una reforma importante según el caso y además debe contar con el acuerdo de los propietarios de la comunidad de vecinos, que puede ser todo un problema.

Podemos encontrar tres aspectos a estudiar antes de iniciar estos proyectos y que en resumen pueden ser:

Dónde instalar el ascensor

En edificios antiguos de viviendas, hay que contar con tener espacio en las zonas comunes para poder instalar un ascensor. Hay que tener en cuenta que el tamaño de la cabina no es el mismo que el tamaño del hueco. La cabina mínima que podemos instalar, para una persona, sería de unos 65 cm de ancho por 100 cm de profundidad. Este caso no es nada recomendable en mi opinión, porque aunque se mejora la habitabilidad de la vivienda o del edificio, no se mejora en realidad la accesibilidad, puesto que este ascensor sólo lo podría usar una persona que va de pie y entrando de una manera poco habitual e incluso incómoda.

Cuando se modifiquen los ascensores en edificios existentes para hacerlos más accesibles, las características deben aproximarse a las descritas en el código técnico de la edificación, de cuya normativa he extraído la siguiente tabla:

tamaño cabina ascensores cte

 

Actualmente, el código técnico de la edificación determina para ciertas obras, la previsión en fase de proyecto y ya en la estructura, de una zona para practicar un hueco para la instalación eventual de un ascensor. Es un avance con buenas intenciones, aunque no sé hasta qué punto será una norma efectiva en la práctica, después de haber visto algunos proyectos significativos.

Los criterios para saber qué ascensor hay que instalar depende del caso en particular.Los profesionales que contrate le indicaran las características más recomendables, así como las obras a realizar. Lo más habitual es que, dentro de las comunidades de vecinos en fincas de viviendas, encontremos los siguientes casos: 

  • Instalación en el patio de luces

Tiene la ventaja de no hacer ningún hueco en la estructura de las viviendas o núcleo de comunicaciones. Es probable que afecte a algunos de los huecos de las viviendas que se sirven de estos patios, pero lo habitual es que, si se puede hacer sin ninguna pérdida de derechos de vistas o servidumbres, nos quede una solución limpia, práctica y con un precio ajustado.

  • Instalación en el núcleo de comunicaciones

Habitualmente, el núcleo de comunicaciones es el único lugar por el que se podría hacer un hueco vertical e instalar un ascensor. Esto puede afectar a la escalera existente, que incluso puede verse modificada, demolida o ambas cosas. Es una solución más compleja de gestionar, porque la escalera, que es el único lugar donde se puede acceder a las viviendas, estará temporalmente fuera de uso.

  • Instalación por la fachada

Es la menos habitual, porque han de darse algunas condiciones para poder ocupar terreno fuera del edificio de viviendas. Suele ser en patios privados de comunidades de vecinos grandes. Actualmente, la ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas , permite ciertas actuaciones en zona pública encaminadas a mejorar la accesibilidad en las viviendas, invadiendo justificadamente y de forma que no afecte a otros propietarios o derechos, con elementos como rampas, plataformas salvaescaleras o incluso ascensores. Dependerá de cada ayuntamiento, así que hay que realizar un estudio técnico previamente.

La instalación del ascensor es más limpia que por el núcleo de comunicaciones y el ascensor llevará también su propia estructura.

Precios de la instalación de un ascensor

Esta es una pregunta que dependerá de muchos factores. En general, además del precio del propio ascensor, hay que contar con un proyecto técnico y realizar las oportunas modificaciones y reformas en la comunidad de vecinos.

Si dichas reformas son leves, los precios de la instalación completa pueden oscilar entre los 50.000 euros hasta los 75.000 euros.

Si por ejemplo hay que realizar demoliciones de escaleras u otras actuaciones más importantes, los precios pueden ser de 100.000 hasta los 130.000 euros.

Trámites a realizar

Los trámites no son muy complejos, pero llevan ciertos procedimientos de comprobación por parte de diversas entidades públicas. Desde el ayuntamiento, pasando por otras, como por ejemplo la comisión de accesibilidad de la Comunidad Autónoma de Murcia.

Todas estas comprobaciones y, en la mayoría de ocasiones, con la subsanación de reparos, puede retrasar el proceso de construcción, por lo que cuanto antes se inicie, ante una necesidad concreta, mucho mejor.

Espero que este artículo sea de vuestro interés, os ayude a tomar decisiones y, en cualquier caso, que lo difundáis en las redes sociales y entre vuestros conocidos. 

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accesibilidad comunidad de vecinos

Uno de los aspectos que más comentarios suscita entre las personas con dicapacidad, es la existencia de accesibilidad o no en la entrada principal del edificio de viviendas (donde viven o donde viven sus familiares y amigos).

Cuando acompañas a un usuario de silla de ruedas a visitar a alguien, es bastante corriente escuchar un "qué pedazo de escalón" o "me tienen que ayudar porque hay escaleras para llegar al ascensor" todo ello recordando al mismo tiempo al arquitecto que "ha hecho este edificio nuevo y no se puede entrar en la silla" .

Lo que también ocurre mucho es aquello de adaptar la vivienda de una persona que acaba de quedarse en silla de ruedas, con la gran variedad de necesidades que ello genera en una comunidad de propietarios.

Dejando a un lado toda la causística existente y, de las causas que llevan a pedir que se resuelva convenientemente el acceso a la vivienda, se puede llegar a dar el caso, como ha pasado entre alguno de mis amigos, de que la comunidad de propietarios haya boicoteado cualquier intento de reforma para adaptar las zonas comunes de un edificio de viviendas. Seguro que os preguntaréis ¿es posible que una comunidad de propietarios se niegue a realizar las obras de adaptación en zonas comunes?

Consultando cualquier guía sobre la Comunidad de Propietarios, la Ley de Propiedad Horizontal y la ley de Accesibilidad de cada Comunidad Autónoma (en breve cambiará en Murcia y se ha regulado en el Código Técnico de la Edificación) podemos encontrar que las personas que residen en un edificio que tengan alguna discapacidad o más de 70 años, tienen el derecho a pedir que se realicen las obras necesarias para adaptar las zonas comunes del edificio con las siguientes condiciones:que no modifiquen la estructura y que no dañen la "estética".

Además, se añaden otras condiciones económicas:

1. Si el coste de las obras no supera el gasto corriente de doce meses, la comunidad está obligada a hacer la obra sin votación alguna y todos los propietarios deben pagarla en proporción a su cuota. Esto es posible, por ejemplo, para construir una rampa (ojo, no vale cualquier tipo de rampa, con cualquier pendiente), eliminar algún que otro escalón o cambiar el ancho de alguna puerta.
2. Si el coste es superior, habrá que votar. Si se obtiene el voto favorable de la mayoría de los propietarios que a su vez sumen la mayoría de cuotas de participación, todos los vecinos estarán obligados a participar. Si no se obtienen los votos suficientes, quien haya hecho la propuesta puede realizar las obras con cargo a su bolsillo, pero puede enfrentarse a la negativa de la comunidad por vía judicial.
Este último caso es bastante normal cuando queremos instalar un ascensor, una plataforma salvaescaleras y soluciones más caras.

Sea como fuere, si echáis un vistazo un día cualquiera a la accesibilidad de las viviendas que nos rodean, comprenderéis la enorme frustración a la que a veces se ven sometidas las personas que quieren aventurarse a las calles, a las personas que independientemente de su situación, edad y sexo, quieren recuperar una vida que se están perdiendo encerrados en cuatro paredes.

Todo lo que podamos hacer, lo conseguiremos entre todos.

¡Un fuerte abrazo!

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