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EVACUACIÓN DE EMERGENCIA Y PERSONAS CON DISCAPACIDAD

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EVACUACION EMERGENCIA DISCAPACIDAD

Cuando el primer terremoto que asoló Lorca el día 11 de mayo de 2011 comenzó, yo me encontraba paseando tranquilamente por la calle en Murcia. Mi mujer y una amiga, ambas usuarias de silla de ruedas, se encontraban en casa de ésta, en el centro de la ciudad. No sé muy bien bajo qué influjo mágico, las llamé al móvil al mismo tiempo que ocurrían los movimientos telúricos, por lo que oí, como si estuviera con ellas, los gritos y aspavientos ante el movimiento de paredes, muebles y, por el principio de acción-reacción, el de las sillas de ruedas.

Recuerdo que la palabra que oí fue "terremoto" y aunque yo no noté nada porque estaba en la calle y en Murcia no se sintió tan fuerte, mis pensamientos fueron: "Dios mio, ¿cómo escapan de ese edificio si el ascensor se queda inutilizado?"

No sólo por tratarse de un edificio de viviendas convencional, lo habitual en estos casos, además de los incendios y otras emergencias, es que el ascensor se inutilice. Además, en los simulacros de edificios públicos o centros de trabajo, unas de las primeras cosas que te enseñan es a que, en caso de emergencia, está prohibido usar el ascensor para evacuar y obligatoriamente debes utilizar los itinerarios diseñados a tal efecto, que muchas veces incluyen escaleras de emergencia.

Comencé entonces a preocuparme y a estudiar un tema que, en la mayoría de los planes de emergencia y por la mayoría de técnicos implicados, no se estudia, no se domina y por tanto no se trata. Desde que empecé a estudiar estas cuestiones, me he encontrado en numerosas ocasiones, en que mi integridad y seguridad física y la de mi mujer con discapacidad, se han encontrado seriamente comprometidas si tenemos en cuenta que, en caso de emergencia, hubiéramos tenido que buscarnos nuestros propios medios para evacuar, sin contar con la previsión de agentes implicados, no ya en nuestras viviendas, sino en edificios de concurrencia pública.

La ley en España, sobre todo tras la aplicación del Código Técnico de la Edificación, en el documento de Seguridad ante Incendios , establece unas características para la evacuación de las personas con discapacidad así como unas dotaciones, como el ascensor de emergencia y las zonas de espera, que son las novedades más importantes con respecto a normas más antiguas.

Aún así, estas soluciones, me hacen arrugar la nariz, ya que considero que muchos de los problemas asociados a una mala planificación de la evacuación de emergencia para las personas con discapacidad se pueden mitigar con un edificio diseñado con accesibilidad universal. Esta cuestión no se cumple simplemente con la ley aplicable en la actualidad en este tema.

Cosas a tener en cuenta para la evacuación eficiente y segura de personas con discapacidad en edificios:

  • Lo primero de todo es que el edificio esté bien diseñado y construido. Debe tener una estructura calculada para aguantar los esfuerzos de un terremoto para el lugar donde se va a ubicar la obra. Pero también ha de tener una estructura dúctil, que en términos de resistencia de materiales, quiere decir que la estructura, ante una catástrofe de estas características, tenga la capacidad de deformarse y "avisar" con el tiempo suficiente para evacuar y que tras un tiempo lo suficientemente razonable, colapsar. Es decir, se deforma, pero no rompe inmediatamente.
  • Como la evacuación se producirá, sin más remedio, por los núcleos de comunicaciones previstos a tal efecto, estas zonas comunes deben conformar un itinerario accesible y lo suficientemente bien señalizado, incluso con braille, además de estar bien diseñada su estructura.
  • Debe cumplirse el artículo 3.9 del Documento Básico de Seguridad ante los Incendios del Código Técnico de la Edificación, en donde se estipulan el número y condiciones de itinerarios, salidas y recintos de un edificio.
  • Si contamos con todos los puntos anteriores, se puede plantear tener un grupo electrógeno alternativo para el suministro de electricidad del ascensor. Con esto solucionaríamos un hipotético corte de energía, pero todavía quedaría tener asegurado la estabilidad del hueco y la maquinaria del ascensor. En principio con un núcleo de comunicaciones, confinado entre muros estructurales de hormigón, sería suficiente, además rigidizaría toda la estructura a esfuerzos horizontales y a la vez le confiere una mayor resistencia al fuego.
  • En edificios con un Plan de Evacuación, debe existir una silla de evacuación en cada planta del edificio, que debe estar señalizada a tal efecto y debe contar con reposabrazos, reposacabezas, reposapiés, ruedas lo suficientemente grandes para poder empujarlas con los brazos y una capacidad para transportar como mínimo 136 kg.
  • Los llamados colchones de evacuación, están compuestos por un colchón al que se adosa una sábana que facilita el rozamiento en el suelo, de manera que se puede transportar a una persona sobre el colchón, mientras que otra la arrastra hasta la salida. Es una solución ideal para hospitales, donde los enfermos que se encuentran en cama, no tienen que levantarse necesariamente. Es posible que las condiciones del edificio hagan que sea muy difícil que pase un colchón por los huecos, por lo que se puede utilizar sólamente la sábana o distintos elementos que disminuyen la anchura de paso de la personas que es transportada.
  • Existe una patente que utiliza un elemento vertical, con un tobogán en espiral en su interior, por el que se deja caer las personas con discapacidad, utilizando sus extremidades como freno, ya que el material de recubrimiento lo posibilita. A mi no me parece una solución muy buena, sobre todo porque depende en gran parte de la movilidad y fuerza de la propia persona, pero es el único que he visto que se pueda disponer en edificios muy altos.
  • Como consecuencia de todo lo anterior, es necesario una correcta formación de las personas que se designen para realizar la evacuación de las personas con discapacidad. Deben conocer las características de las personas que pretenden evacuar, así como realizar una formación especial para saber manejar las herramientas previstas para tal efecto.

¿Cuántos de los edificios de vuestro entorno son seguros para todas las personas? Si ustedes tuvieran que utilizar mañana una silla de ruedas, o tuvieran discapacidad visual o auditiva ¿su centro de trabajo sería seguro para ustedes? Si se ponen en el lugar de las personas con capacidades diferentes ¿se sentirían más o menos seguros? No dudéis en dejar un comentario, es un tema importante a seguir trabajando de cerca.

Antonio Corbalán Pinar

Antonio Corbalán Pinar es arquitecto. Con la iniciativa Accesibilidad Global emprende una actividad profesional como Consultoría en Accesibilidad y una actividad divulgativa sobre la necesidad de la accesibilidad y cuestiones de discapacidad que completa sus actividades en el campo de la arquitectura. Más información en Bio.

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